CHRISTOPHE DUMAREST





KARPOS Y CHRISTOPHE DUMAREST

 

Las montañas no dividen. ¡Nunca!

 

Las montañas unen a las personas. Aquellas personas que tienen la misma manera de sentir la aspereza de las pendientes, de las dificultades. El placer de haber alcanzado la cumbre, un punto más allá que es importante para nosotros. Estas personas son más parecidas de lo que puedas imaginar. Esta siempre ha sido nuestra idea.

¡Las montañas unen! No existen barreras. Las dificultades desaparecen cuando las personas comparten las mismas pasiones. Incluso los problemas relacionados con el idioma desaparecen. Christophe es uno de los nuestros y estará con nosotros en el viaje que emprendemos juntos. 



BIOGRAFÍA DE CHRISTOPHE DUMAREST

 

Es como si hubiera nacido en una mochila. Descubrí la montaña cuando todavía era muy joven gracias a la pasión que me inculcaron mis padres, sobre todo mi papá. 

Ambos eran horticultores, grandes trabajadores que trabajaban duro durante toda la semana. Cuando llegaba el fin de semana o la oportunidad de pasar unos días de vacaciones, íbamos siempre a la montaña.

 

Es por esto que, antes de cumplir los 10 años, ya había conquistado mi primer cuatromil y escalado algunas caras norte como l’Aiguille Dibona, la arista sur de la Chapelle de la Glière, la cara norte de Tsantelena…

De esta manera, me convertí enseguida en el primero de la cordada y empecé a ejercer de guía de montaña para mi padre.

Posteriormente, entré a formar parte del grupo regional de alpinismo y perfeccioné mis técnicas siguiendo a un equipo de alpinistas guiados por un entrenador.

Cuando finalizaron los dos años del curso, habíamos escalado algunas de las más bonitas y difíciles cascadas de hielo de Canadá. 
Fue en esa época cuando empecé a escalar con Patrick Gabarrou que conocí a la edad de 13 años escalando la roca caliza de los Alpes del norte. En los años 2000, abrimos juntos algunas cascadas de hielo y diferentes vías entre las que se encuentran “Patagonic” en la cara sur del Monte Bianco, “Misericorde” en la cara sur del Täschhorn, “Heidi” en la cara norte de las Grandes Jorasses, el “pilar Tchoua” en las Petites Jorasses, “Jean-Chri” en la cara Freney, para concluir con el encadenamiento del Monte Rosa y del Cervino.

En esa misma época, entré a formar parte también del equipo juvenil nacional de la Federación Francesa de Montañismo y Escalada - FFME (ENJA),  dirigido por el entrenador Christophe Moulin. Viajamos primero hasta Noruega para hacer frente a una escalada épica de cinco días en la pared Troll Wall y, posteriormente, hasta Alaska para escalar el Glaciar Buckskin y su gigantesca pared Mooth's Tooth.

 

 

Durante mi experiencia con el equipo nacional, conocí a Aymeric Clouet con quien compartí aventuras en la montaña durante más de 10 años. Nuestra nueva cordada AC/DC (Aymeric Clouet/Dumarest Christophe) nos llevó a realizar los primeros encadenamientos en el macizo de Écrins y del Monte Bianco, nos llevó también hasta Alaska, el Tíbet, Chile y la Patagonia, donde repetimos la vía "Supercanaleta" y abrimos una línea en el bellísimo pilar a la derecha de esta vía que nos condujo hasta la cumbre del Fitz Roy por segunda vez durante los diez días desde nuestra llegada.

Con Aymeric y otros compañeros de aventura afrontamos algunas de las vías más bonitas del mundo: una docena de vías en las Grandes Jorasses y al menos seis en las paredes del Dru (incluida la primera repetición invernal de "Lafaille" que duró nueve días). Escalamos vías como "Attraverso il pesce" (Marmolada), "La Esfinge" (Perú), "Llama eterna" en las Torres Trango (Karakoram) y "Pilar Cobra" en el Monte Barril (Alaska).

 

Al mismo tiempo, comencé a enamorarme de los encadenamientos donde la creatividad tiene prioridad sobre la velocidad. De esta manera, nacieron nuevas aventuras como "il Meridiano degli Écrins" (travesía de l'Oisans desde la cara norte), "l'Enchaînement Royal" (a través de "Gabarrou" en Nant Blanc y Jorasses), la travesía Monte Rosa-Cervino, un proyecto sobre la vía "3 Monts" (tres vías en la cara este de la vía "3 Monts" en el Monte Bianco), el encadenamiento "Bonatti" (Jorasses – Grand Capucin – Pilier Rouge), rodear la cadena Fiz (pasando por las vías de escalada más difíciles) y el macizo Chartreuse.

 

Actualmente, prefiero las aventuras cerca de casa para reducir el impacto ambiental de mis viajes y demostrar que, con un poco de creatividad e inspiración, todavía se pueden descubrir lugares hermosos en los Alpes. Una de mis pasiones es el parapente que practico para algunas aproximaciones y para descender de las cumbres.

 

Soñar, escalar y compartir representan para mí las tres caras de la misma montaña. Por esto, para mí es muy importante compartir mi visión de las montañas y de todo lo que me ofrecen a través de artículos y de vídeos, y también en las redes sociales.

 

Con Karpos he encontrado, aparte de productos de alta calidad, una marca que refleja esta tradición del alpinismo con miras a la innovación para apoyar a los atletas en sus proyectos, incluso los menos convencionales. Es una empresa reactiva, siempre lista para desarrollar nuevos productos y liderada por personas que aman las montañas. ¡Exactamente lo que estaba buscando: una marca dinámica dispuesta a apoyarme en mis proyectos más ambiciosos!